
Delfin (lavavasos)
Lavavasos Delfin: máquinas profesionales para bares, cervecerías y hostelería
Delfin es un fabricante italiano especializado en equipos de lavado para la restauración y los establecimientos de bebidas. Sus lavavasos están dirigidos a profesionales que buscan máquinas compactas y fiables para instalar bajo el mostrador, con ciclos cortos adaptados al ritmo de servicio. A diferencia de los lavavajillas polivalentes, un lavavasos Delfin está optimizado para un único objetivo: lavar copas de pie, copas de champán, jarras o copas de balón sin romperlas ni dejar marcas, a un ritmo que se adapta al servicio.
Arquitectura técnica de los lavavasos bajo encimera de Delfin
Los modelos bajo encimera de Delfin utilizan una cesta de lavado estándar de 350 × 350 mm, compatible con las series de cestas intercambiables de la mayoría de los fabricantes de equipamiento profesional. Este formato admite una treintena de copas de vino o jarras de 50 cl por ciclo, frente a las veinte o veinticinco de las máquinas de gama básica con cestas de 300 × 300. La cuba interna de acero inoxidable funciona a una temperatura de lavado de entre 55 y 60 °C, seguida de un aclarado final a 82-85 °C. Este aclarado a alta temperatura cumple dos funciones: garantiza la descontaminación bacteriológica conforme a las normas HACCP y provoca un secado rápido por evaporación sin necesidad de secado manual, lo que evita las marcas de cal si el agua de la red está tratada.
La duración del ciclo es un criterio decisivo en un servicio con mucha demanda. Las lavavasos Delfin ofrecen, según el modelo, ciclos de 60, 90 o 120 segundos. Un ciclo de 60 segundos permite una capacidad teórica de 600 a 700 vasos por hora, suficiente para un bar de 40 plazas por la noche. Con un ciclo de 90 segundos, la capacidad se reduce a 420-450 vasos/hora, lo que resulta adecuado para una cervecería con un volumen de negocio moderado o un restaurante con servicio de vasos en la mesa. El consumo eléctrico oscila entre 2,5 y 3,5 kW, dependiendo de la calefacción de la cuba y de la potencia de la resistencia de aclarado. Estas máquinas funcionan con una alimentación monofásica estándar de 230 V, lo que simplifica la instalación sin necesidad de una toma industrial específica.
Dosificación de productos químicos y tratamiento del agua en los lavavasos Delfin
Los lavavasos Delfin incorporan dos bombas peristálticas para la inyección automática de detergente alcalino y de producto de aclarado (abrillantador). Las concentraciones se pueden ajustar directamente desde el panel de control, lo que permite adaptar la dosis a la dureza del agua local sin un consumo excesivo de productos químicos. Para aguas calcáreas (TH superior a 25 °f, habituales en el norte y el este de Francia, en Bélgica o en la Suiza francófona), algunos modelos Delfin incorporan un descalcificador integrado con regeneración por sal. Sin descalcificación, un agua de 30 °f deposita cal en las resistencias y en el interior de los brazos de lavado en menos de tres meses, lo que reduce sensiblemente el rendimiento del aclarado y la vida útil de los componentes.
La instalación requiere un desconector hidráulico (tipo BA o CA según la presión de la red) entre la entrada de agua y la máquina, de conformidad con la normativa sanitaria europea EN 1717. Este componente, a veces denominado rompedor de vacío o válvula antirretorno, es indispensable para evitar cualquier contaminación de la red de agua potable. Delfin integra este dispositivo en sus modelos con certificación CE destinados al mercado europeo.
Criterios para elegir entre los modelos Delfin
Capacidad horaria: calcular en función del pico de servicio, no de la media. Un bar nocturno con 80 cubiertos activos puede necesitar 500 vasos/hora durante dos horas consecutivas.
Altura de paso: compruebe la altura libre en el interior de la cuba (generalmente de 280 a 310 mm según el modelo) para vasos de tallo alto, copas de champán o jarras alemanas grandes.
Descalcificador integrado o externo: es preferible el integrado si la dureza del agua supera los 20 °f; de lo contrario, un descalcificador externo compartido con otros equipos resulta más económico.
Bomba de vaciado: de serie en los modelos profesionales Delfin, elimina el agua de la cuba automáticamente sin necesidad de un sifón de suelo en la parte inferior, lo que amplía las posibilidades de instalación.
Instalación y mantenimiento preventivo
Un lavavasos Delfin bajo encimera se integra en un espacio de entre 450 y 600 mm de ancho, según el modelo, con una profundidad estándar de 500 mm y una altura total de entre 820 y 850 mm para encajarlo bajo una encimera de 900 mm. El nivel sonoro durante el funcionamiento se sitúa entre 60 y 65 dB(A), comparable a una conversación normal: aceptable en la sala, inaudible detrás de una barra de bar en pleno funcionamiento. El mantenimiento diario se limita a la limpieza de los brazos de lavado (desatascado de las boquillas cada 48 horas en uso intensivo), a la comprobación del nivel de sal si hay un descalcificador integrado, y a la descalcificación semanal de la cuba con un producto ácido adecuado. Una junta de puerta en buen estado condiciona directamente la estanqueidad y la calidad del ciclo: debe sustituirse ante las primeras fugas, sin esperar a que se deteriore por completo.
La vida útil de una lavavajillas profesional Delfin suele ser de ocho a doce años con uso diario, siempre que se realice un mantenimiento regular y se aplique un tratamiento adecuado del agua. Las piezas de desgaste (juntas, bombas peristálticas, resistencias) están disponibles a través de la red de distribuidores de Delfin en Francia y Bélgica, lo que limita el tiempo de inactividad en caso de avería de un equipo en servicio.